Poda del manzano, ventajas, técnicas, consejos

La poda de los frutales es una práctica fundamental para mantener la salud y el buen desarrollo de los árboles. En especial, la poda del manzano es esencial para conseguir una buena producción de frutos de calidad y también para evitar problemas estéticos y sanitarios en el árbol.

Entre las principales ventajas de la poda del manzano se encuentra la posibilidad de controlar el tamaño y forma del árbol, lo que permite adaptarlo a las necesidades y características del espacio disponible. Además, la poda ayuda a mejorar la ventilación y la luz en el interior del árbol, lo que favorece la floración y la fructificación.

Otra ventaja importante de la poda es la eliminación de ramas secas, enfermas o dañadas, lo que previene la propagación de plagas y enfermedades. También se pueden eliminar ramas que compiten entre sí por nutrientes y agua, lo que mejora la distribución de recursos y favorece el desarrollo de las ramas productivas.

La poda del manzano se puede realizar de diferentes maneras, dependiendo del objetivo que se quiera conseguir. Una de las técnicas más comunes es la poda de formación, que se realiza en los primeros años de vida del árbol y busca darle la forma y tamaño deseados. También se puede realizar una poda de renovación, que consiste en eliminar ramas antiguas y promover el crecimiento de nuevas ramas productivas.

Otro tipo de poda es la poda de verano, que se realiza durante el periodo de crecimiento activo del árbol y busca controlar el tamaño y la producción de frutos. Por último, la poda de invierno se realiza en época de descanso vegetativo y consiste en eliminar ramas secas, enfermas o dañadas.

En resumen, la poda del manzano es una práctica esencial para mantener la salud y el buen desarrollo del árbol, así como para conseguir una buena producción de frutos de calidad. Existen diferentes tipos de poda, que se pueden realizar en diferentes momentos del año y con diferentes objetivos. Es importante tener en cuenta que la poda debe realizarse de manera adecuada y en el momento oportuno para evitar dañar el árbol y lograr los mejores resultados.

Coles de Bruselas, cultivo, propiedades

Las coles de Bruselas son una verdura crucífera y están emparentadas con el brécol. Los tipos más comunes de coles de Bruselas son amarillas, mientras que otras pueden ser moradas, rojas o verdes. Se cosechan entre finales de invierno/principios de primavera y principios de verano. Las coles de Bruselas tienen un sabor único y, cuando se cocinan correctamente, presentan un ligero amargor parecido al del brécol que desaparece al terminar la cocción.

La col de Bruselas es uno de los pocos vegetales que debe su nombre a su lugar originario de cultivo. Ya en la Edad Media el vegetal se cultivaba en Flandes (actualmente Bélgica), en donde llamaba la atención por su aspecto. Los alemanes las llamaban Rosenkohl, una mezcla de “rosa” y “col” que describía a la perfección su aspecto, similar al de los capullos de rosa.

El nombre científico del Col de Bruselas es Brassica oleracea var. Gemmifera y es famosa por su alto contenido en Vitamina A y C y ácido fólico.

La col de Bruselas es un vegetal muy adaptable que soporta bien el clima frío. Necesita de suelos compactos, ligeramente ácidos y ricos en nutrientes, algo que incide en el desarrollo de la planta.

El marco de plantación ideal es en líneas con una separación de unos 70 a 100 cms. y una distancia de 50 a 60 cm entre planta y planta.

Necesitan de un riego frecuente pero no abundante para evitar encharcamientos y la proliferación de plagas y enfermedades.

Plagas y enfermedades

Las coles de Bruselas son atacadas por los llamados insectos masticadores, aunque también sufren de algunas enfermedades:

  • Pulgón: insectos que succionan la savia de las hojas y provocan unas manchas amarillentas que terminan por marchitar a la planta.
  • Hernia de la col: se trata de una enfermedad provocada por un hongo, que provoca abultamientos en el tallo y en las raíces, marchitando sus hojas.
  • Mariposa de la col: es una mariposa blanca con puntos negros que pone sus huevos en el envés de las hojas. Sus larvas verdes y peludas se comen las hojas dejando el nervio central.

Debes recoger los cogollos que están más formados y que tengan un tamaño superior a los 3 cm. de diámetro. Los brotes deben ser pequeños, compactos y de color verde brillante. Puedes cortarlos del vástago. Recuerda siempre que los brotes inferiores maduran primero y que hay que cosechar antes de que las hojas se pongan amarillas.

Esta hortaliza es una buena fuente de vitamina C, potasio, fibra dietética y folato, con un alto contenido de vitaminas K, E y B6. Además, contiene pequeñas cantidades de tiamina, riboflavina, niacina y ácido pantoténico.

Las hojas de estas pequeñas plantas parecidas a la col contienen altos niveles de glucosinolatos (3.200 mg 100 g de peso fresco), que ayudan a prevenir el cáncer.

Independencia Alimentaria

 

Cada día se hace más importante ser propietarios de nuestros alimentos. Si dejamos que las multinacionales patenten nuestras semillas, si dejamos que nos prohiban usar libremente las semillas, si poco a poco nos impiden cultivar nuestros propios alimentos perderemos nuestra libertad.

Esta crisis no ha enseñado muchas cosas, la primera quizás la más importante, que no podemos depender de alimentos cultivados en otros territorios. Nos ha enseñado que tenemos que potenciar los mercados de consumo local, incentivar a los productores de cercanía, volver a revertir el protagonismo a las plazas de abastos y peuqeños comercios que capilaricen toda esa producción.

Yo desde aquí os invito a todos a que consumais productos de proximidad y si podéis haceros con un pequeño huerto, un huerto en el balcón si no teneís otra opción, y pensad que si cultivais un solo producto, millones de personas haciendo esto conseguira millones de productos sanos y de calidad.